La familia como agente de cambio en la cultura

La familia como agente de cambio en la cultura

 
Resulta interesante observar nuestro entorno cuando nuestro estado de consciencia está desarrollado y activo.

Dar un paseo por un concurrido centro comercial, sin prisas y con los sentidos en el tiempo presente puede ser revelador para quien lo realiza. 

Mirar a las personas y observar la forma en la que se visten, cómo caminan, se demuestran cariño, consumen productos y servicios, son una muy buena forma de percibir la cultura o las culturas que nos rodean y cómo las personas expresan sus creencias y valores.

Cuando hablamos de cultura surgen algunas preguntas ¿Cómo llegamos a este punto?¿Todo va cambiando y debo adaptarme al cambio?¿Cuando algo está de moda necesariamente se integra a una cultura?¿Cómo se crea una cultura?

En antropología y sociología, se entiende que la cultura surge de la interacción humana repetida frente a desafíos comunes. Esto ocurre a lo largo del tiempo e involucra a más de una generación. Veamos cómo se explica:

Todo comienza con un grupo de personas que comparten un entorno o un problema. Para sobrevivir o prosperar, deben adaptarse y esto incluye factores como el contexto geográfico y social. Si una comunidad vive en una zona de alta temperatura y humedad, la ropa, la arquitectura y la alimentación serán retos que la misma comunidad empezará a resolver generando acuerdos implícitos.

Cuando una solución se repite tantas veces que se vuelve automática, ocurre la costumbre. Los individuos ya no se preguntan "¿por qué lo hacemos así?", simplemente lo hacen. Aquí nacen las normas, los valores y los símbolos.

La importancia de la familia en la cultura

Para que una cultura perdure, debe pasar de una persona a otra a través del lenguaje. Esto ocurre principalmente a través de la familia, la escuela, el trabajo y los medios de comunicación refuerzan o amplían esos valores.

Tradicionalmente, la frase "la familia es la célula básica de la sociedad" se refería a la familia nuclear (padre, madre e hijos) como la unidad de producción, educación y estabilidad emocional. Hoy en día, en la Cultura Occidental, esa estructura convive con una pluralidad de formas que han derivado de adaptaciones a fenómenos económicos como la escasez, la incorporación de la mujer a la vida laboral, el individualismo, el consumismo, por una parte y por otra el papel del Estado ha priorizado de "proteger una institución" a "proteger a los individuos" y sus derechos.

Existen factores que han hecho que la familia pierda el "monopolio" sobre la formación del individuo:

  • Individualismo: La cultura occidental prioriza el éxito y la libertad del individuo sobre el sacrificio por el grupo familiar.
  • Influencia externa: Las redes sociales y el entorno digital ahora compiten directamente con los padres en la crianza y la transmisión de valores.
  • Estado de Bienestar: En algunos países, el Estado ha asumido funciones que antes eran exclusivamente familiares (cuidado de ancianos, educación temprana, subsidios).

Como mencionamos antes, la comunidad para sobrevivir se adapta y es la familia el principal agente. De ahí su importancia.

¿Es posible implantar una cultura?

De acuerdo a estudios sociológicos si es posible "implantar” aunque el término correcto sería "cultivarla” como un organismo. Para que una cultura arraigue en una comunidad, los líderes o impulsores definen los principios rectores que resuelvan problemas reales, luego se refuerzan con rituales que convierten la idea abstracta en una experiencia física y social y finalmente se comparten los símbolos que sirven para dar pertenencia a los miembros de de la comunidad.

En VIVIENDO CON SENTIDO buscamos encontrar, rescatar y elevar valores que como personas primero y luego como familia y comunidad nos permitan una convivencia armónica y deriven en bienestar y sustentabilidad.

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