Creando la cultura del largo plazo

Creando la cultura del largo plazo

 
Crear una cultura de largo plazo durante tu etapa más productiva (generalmente entre los 25 y 50 años) es una estrategia de supervivencia y, sobre todo, de sabiduría emocional.

En esta etapa, la energía es abundante y el mundo parece moverse a una velocidad frenética. Sin embargo, la productividad sin visión de futuro es como correr una maratón a velocidad de sprint: te quedarás sin aire antes de llegar a la mitad.

Solemos asociar el largo plazo con las finanzas, pero el interés compuesto aplica a todo lo que verdaderamente importa:

En la etapa productiva el cuerpo "aguanta todo", pero la factura llega después. Crear una cultura de cuidado de la salud, hoy no es para verte bien mañana, es para tener movilidad y autonomía a los 80. De igual forma, si solo aprendes lo necesario para tu trabajo actual, te vuelves obsoleto rápido. El aprendizaje de largo plazo te da una base sólida que no depende de las modas tecnológicas.

Muchos profesionales caen en el error de ser "hiper-productivos" en tareas que no construyen nada duradero. Puedes ser muy eficiente subiendo una escalera, pero si la escalera está apoyada en la pared equivocada, solo estarás llegando más rápido al lugar donde no quieres estar. La visión a largo plazo te obliga a preguntarte: "¿Esto que estoy haciendo hoy construye los cimientos de la persona que quiero ser en el futuro?".

La etapa productiva suele coincidir con niveles altos de estrés y responsabilidad. Una mentalidad de largo plazo actúa como un amortiguador emocional:

Si tu visión es a 20 años, un error hoy es solo un bache, no el fin del mundo. Quien vive solo en el corto plazo sufre por cada fluctuación del mercado o de la vida. Quien mira a lo lejos mantiene la calma porque sabe hacia dónde se dirige el barco.

Una cultura de largo plazo te enseña a cultivar vínculos profundos. La red de apoyo que necesites en la vejez o en momentos de crisis personal se construye hoy, con lealtad y tiempo, no con transacciones rápidas.

Lo curioso es que el largo plazo se construye con micro-decisiones diarias. No es algo que sucede "después"; es un estilo de vida que decides llevar hoy. 

Si buscas trabajar hasta el agotamiento por un bono, hacer contactos para vender algo hoy y priorizar placeres inmediatos son enfoques de corto plazo que conducen a un laberinto si no forman parte de un plan más grande. Construir una reputación de liderazgo e integridad que te conduzcan a crear un futuro esperanzador es hacer cultura de largo plazo. Que por cierto se comparte en tu círculo familiar y social.

Si hoy pudieras recibir una carta de tu versión de 80 años, ¿qué te agradecería haber empezado a cultivar justo ahora, en tu momento de mayor fuerza y capacidad?

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