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Deseo y Amor. ¿Cuál es tu distinción?
Deseo y Amor. ¿Cuál es tu distinción?
Muchas veces una palabra es insuficiente para explicar los más profundos pensamientos de una persona o describir la realidad que nos rodea. Y de una forma u otra la palabra queda sujeta a la interpretación de quien la escucha y entiende.
Por su parte la filosofía es precursora de las ciencias modernas de la humanidad, es el tronco común del árbol del conocimiento del ser humano, que constantemente cambia, se pregunta, se interroga e investiga. Gracias a este espíritu y emoción hemos gozado de los mejores inventos jamás pensados.
¿Por qué es importante tener presente a la filosofía a lo largo de nuestra vida?
Hoy, prácticamente cualquier disciplina o actividad económica y social, incluso cualquier carrera universitaria tiene un antecedente que lo relaciona con la filosofía. Y para muchas personas la filosofía era una materia aburrida, más por los maestros que la impartieron.
En cada etapa de tu vida es casi seguro que enfrentes temas existenciales, y tomes decisiones que afectan tu vida y tu día a día. Entonces, practiquemos el arte de pensar, pero no pensar cualquiera cosa, sino un pensamiento crítico, reflexivo y profundo que cuestiona la realidad, busca el sentido de la vida, analiza conceptos, y nos ayuda a construir una vida más consciente y racional, conectando ideas y examinando nuestras propias creencias y las del mundo
Este artículo intenta mostrar la distinción entre el deseo y el amor. A simple vista parece un tema trivial, pero se entrelazan y la clave reside en hacia dónde mira cada uno: el deseo suele mirar hacia adentro (hacia lo que a mí me
falta), mientras que el amor mira hacia afuera (hacia el valor del otro).
Estos son ejemplo de cómo algunos pensadores hacían esta distinción:
Para Platón, el deseo nace de la falta. Deseamos aquello que no tenemos; por lo tanto, el deseo es un estado de insuficiencia. En cambio, pensadores como Erich Fromm proponen que el amor no es una "necesidad" que se llena con el otro, sino un acto de voluntad y abundancia. El deseo dice: "Te necesito porque me falta algo". El Amor reclama: "Te amo porque decido aportar a tu vida". Es un acto de creación y cuidado.
El objeto del deseo. El deseo tiende a consumir el objeto que satisface. Trata al otro como un objeto que debe cumplir una función (placer, compañía, validación). Una vez satisfecho el deseo desaparece. El Amor, según la filósofa Simone Weil, amar es "aceptar la distancia". Es reconocer que el otro es un ser independiente con un valor intrínseco, no un medio para mi fin. El amor afirma la existencia del otro incluso si no me beneficia.
Cualquier parecido a la publicidad es mera coincidencia.
El filósofo José Ortega y Gasset hacía una distinción brillante. En el deseo, el centro soy yo. El objeto deseado es atraído hacia mi centro para ser devorado o usado. En el amor, el centro es el otro. Yo gravito alrededor de la persona amada; mi atención y mi energía fluyen hacia ella para que prospere.
¿Cuál es tu concepto de deseo y amor? ¿Cómo los aplicas en tu día a día?
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